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Tipos de clases con botas de rebote

Los formatos que existen, cómo se llama cada uno según el país y qué tan cierto es lo que se dice de ellos. Cuando un dato tiene una medición detrás, la citamos. Cuando no la tiene, lo decimos.

El mismo formato, cuatro nombres

Buena parte de la confusión al buscar información viene de que esto se llama distinto en cada mercado. En México se busca como botas de rebote o botas con resortes. En Brasil la clase tiene nombre propio, Hopping, y las botas se llaman botas de salto; cadenas grandes como Cia Athletica la ofrecen así en su parrilla. En inglés son rebound boots. Y Kangoo Jumps®, que es el nombre que casi todo el mundo menciona, es un fabricante, no el nombre del ejercicio: hay varias marcas de botas y el formato de clase es independiente de cuál calces.

Los seis formatos

Casi cualquier clase con botas cabe en uno de estos seis. Los nombres comerciales cambian de estudio a estudio y de marca a marca, pero lo que pasa dentro de la clase no.

Baile y coreografía

La clase sigue una coreografía continua con música y el rebote marca el ritmo. Es la puerta de entrada más común porque se siente como bailar y no como entrenar. Pide más memoria y coordinación que fuerza, y es la que mejor disimula el esfuerzo: terminas cansada sin haber pensado ni una vez en que estabas haciendo cardio.

Caminata y carrera

Desplazamientos, marcha y carrera con música a distintas velocidades, con intervalos de recuperación activa entre bloques. Es el formato más parecido al cardio tradicional y el que usan varias cadenas de gimnasio, justo porque no exige aprenderse nada. Si vienes de correr y quieres el mismo estímulo con menos golpe, es por aquí.

HIIT e intervalos

Bloques cortos de esfuerzo máximo separados por descansos: se arranca y se para, en lugar de sostener un ritmo. Es la más exigente en condición física y, paradójicamente, una de las más fáciles de seguir, porque no hay coreografía que memorizar. También es la que más rápido te enseña que las botas cansan distinto que los tenis.

Bootcamp y fuerza

Circuitos de ejercicios con las botas puestas: sentadillas, desplantes, zancadas, trabajo de piernas y core. El resorte cambia por completo la base de apoyo, así que un movimiento que dominas en tenis se convierte en otro ejercicio, con mucho más trabajo de estabilidad. Conviene llegar con algo de técnica antes que empezar por aquí.

Combate

Toma patadas, rodillazos y golpes del kickboxing y el karate y los ejecuta sobre las botas. Trabaja el core más de lo que la gente espera, porque cada golpe sale de una base inestable y hay que recuperar el equilibrio entre uno y otro. Es exigente en técnica y muy poco recomendable como primera clase.

Técnica y básicos

La clase que enseña lo aburrido y necesario: pararte, caminar, frenar, girar y caer con las botas antes de brincar con música encima. Varios programas la ponen como requisito para entrar a cualquier otra, y tienen razón. Si solo vas a tomar una clase antes de decidir si esto es lo tuyo, que sea esta y no la de baile.

¿Qué tan popular es? La respuesta honesta

Es una pregunta razonable y no tiene una buena respuesta pública. Si buscas cifras de mercado vas a encontrar decenas de «informes» que prometen el tamaño del mercado de botas de rebote con proyecciones a 2033; están generados automáticamente, se copian entre sí, y varios ni siquiera muestran el número: dicen literalmente «XXX millones» donde debería ir la cifra. No los citamos y te sugerimos no citarlos.

Lo que sí se sostiene: es un formato establecido, no una moda de tres meses. Aparece en la parrilla de clases de cadenas de gimnasios en Brasil con nombre propio desde hace años, las botas se venden ampliamente en los marketplaces grandes de México y Brasil, y existe investigación revisada por pares sobre el equipo, que es algo que las modas de tres meses no tienen. Cuánta gente exactamente lo practica hoy, nadie lo ha medido de forma pública y confiable, y decir un número inventado no lo mejora.

Lo que sí está medido

Sobre el impacto existen dos estudios revisados por pares, los dos publicados en el Journal of Bodywork and Movement Therapies y los dos con investigación brasileña detrás. Son pequeños —diez y quince participantes— y ninguno de los dos es la última palabra, pero son lo único medido que hay.

Con botas puestas, la pierna aterriza con más extensión de cadera y de rodilla y con menos activación del gemelo lateral. Es decir: las botas cambian la forma en que la pierna absorbe y transmite la fuerza, no solo cuánta recibe.

Rossato M, Dellagrana RA, Lopes dos Santos JC, Carpes FP, Gheller RG, Seixas da Silva DC, Bezerra ES, Libardoni dos Santos JO. Rebound boots change lower limb muscle activation and kinematics during different fitness exercises. J Bodyw Mov Ther. 2017;21(4):873-878. https://doi.org/10.1016/j.jbmt.2017.03.002

En quince mujeres, la bota redujo el pico de impacto alrededor de un 20 % en aterrizajes de salto y un 11 % al correr, comparada con un tenis normal, y alargó el tiempo hasta ese pico. También produjo ligeras asimetrías entre una pierna y la otra.

de Britto MA, Lemos AL, dos Santos CS, Maroneze BM, Stoelben KJV, Carpes FP. Effects of a rebound shoe to reduce impact forces in jump-landing tasks. J Bodyw Mov Ther. 2021;26:77-83. https://doi.org/10.1016/j.jbmt.2020.12.033

Vale la pena poner esas cifras junto a la de la publicidad. Los fabricantes hablan de hasta 80 % menos impacto; lo medido en laboratorio fue 20 % en aterrizajes y 11 % al correr. Las botas sí reducen el impacto y eso está documentado, pero no en el orden de magnitud que dice el marketing, y los propios autores señalan que falta estudiar el uso a largo plazo. Con las calorías pasa lo mismo: una hora sostenida de cardio vigoroso ronda las 500 a 600 calorías por estimación de METs, así que las cifras de 800 a 1000 por hora que publican algunos fabricantes de botas exigirían un esfuerzo de nivel atleta durante una hora entera. Ninguna de esas cifras altas tiene una medición pública detrás.

Cómo elegir el tuyo

Si vas empezando, técnica primero y baile después; el orden inverso es la razón más común por la que alguien abandona en la segunda clase. Si vienes de correr o de spinning, caminata y carrera te va a resultar familiar de inmediato. Si tienes condición pero poca paciencia para coreografías, HIIT. Bootcamp y combate son mejores como tercera o cuarta clase que como primera.

Un detalle que casi nadie separa y que conviene mirar: qué tan cansada es una clase y qué tan técnica es son dos cosas distintas. Una rutina de técnica puede dejarte agotada siendo sencilla de seguir, y una clase tranquila puede ser difícil si la coreografía es complicada. En MyBootLab cada clase marca su intensidad y su nivel técnico por separado, justo para que puedas escoger sin adivinar.

¿Nueva en esto? Empieza por las preguntas frecuentes

Kangoo Jumps® y Fit Boots son marcas registradas de sus respectivos titulares y MyBootLab no está afiliado a ninguna de ellas. Las mencionamos únicamente para describir compatibilidad de equipo.

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Las clases de MyBootLab están grabadas y en español, y cada una dice de qué tipo es antes de que le des play.

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